No somos nadie. Esta frase puede considerarse como uno de los Greatest Hits en pésames y velatorios. Va de suyo que uno no es nadie si no encuentra en el extenso calendario de días internacionales uno en el que poder celebrar su “día de”. Basta con echar un rápido vistazo al almanaque para encontrarnos fechas tan señaladas como el Día del Orgullo Zombie (4 de febrero), Día del pensamiento scout (22 de febrero), Día Mundial de la Marioneta (21 de marzo), Día Internacional de información sobre el peligro de las minas (4 de abril), Día del Orgullo Friki (25 de mayo)…y un largo e interesante etcétera.
Huelga decir que todo esto de los días mundiales me parece de lo más absurdo.
Y esta reflexión no es gratuita. Viene a colación de la celebración el pasado 8 de marzo del “Día Internacional de la Mujer” antes mal denominado “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, porque parecía distinguir entre mujer trabajadora y no. Y como lo de extender el asunto a algo así del tipo “Día Internacional de la Mujer Trabajadora ya sea por cuenta ajena o propia, motivo por el cual se remunera pecuniariamente, comprendiendo asimismo a aquellas que ejercen labores del hogar o cuidado de hijos sean o no los propios, siendo en el caso de propios no remuneradas”, me da que no acababa de encajar o ser práctico, se tomó la determinación de eliminar el término “trabajadora”, dando por entendido que todas lo son. Y todas son todas, incluyendo la mujer de Bárcenas que aún sin trabajo reconocido logró ingresar la nada despreciable cifra de 11 millones de euros. ¡Qué cosas!.